Para montos chicos, normalmente sin trámite
Para cambiar montos pequeños de dólares en una casa de cambio uruguaya, en general no te piden más que el efectivo: las operaciones por debajo de cierto umbral diario se hacen sin necesidad de mostrar documento. Ese umbral suele ubicarse en el orden de los USD 3.000 por día, por debajo del cual la operación es directa. Es lo habitual para un turista que cambia unos cientos de dólares para sus gastos.
Montos altos: cédula o pasaporte y declaración jurada
Cuando la operación supera ese umbral (del orden de USD 3.000 diarios), las casas de cambio están obligadas, por las normas de prevención de lavado de activos del Banco Central, a pedirte un documento de identidad (cédula o pasaporte) y, según el monto, una declaración jurada sobre el origen y el destino de los fondos. No es una sospecha hacia vos: es un requisito legal que aplica a todos por igual, y conviene llevar el documento si pensás cambiar sumas importantes.
Entrar o salir con más de USD 10.000: declarar en aduana
Aparte del cambio en sí, hay una regla aduanera importante: si entrás o salís de Uruguay con dinero en efectivo (o instrumentos al portador) por un valor igual o superior a USD 10.000, debés declararlo ante la Dirección Nacional de Aduanas. Aplica tanto al ingreso como al egreso del país y suma todas las monedas convertidas a dólares. No declararlo puede derivar en sanciones, así que si viajás con sumas grandes, hacé la declaración correspondiente.
Consejo práctico para turistas
Para la mayoría de los viajeros, que cambian montos moderados, alcanza con llevar el pasaporte por las dudas. Si pensás operar sumas grandes —por una compra importante, por ejemplo—, anticipá que te pedirán identificación y, posiblemente, una declaración de origen de fondos, y tené presente el límite de USD 10.000 de aduana al entrar o salir. Informarte antes evita demoras en el mostrador.