Qué es una empresa unipersonal
Una empresa unipersonal es una persona física que realiza una actividad económica por cuenta propia. Es la forma más simple y barata de formalizarse para emprender o facturar como profesional, y por eso es muy común entre freelancers, oficios y pequeños comercios. Su gran contra es que no separa tu patrimonio del de la empresa: respondés por las deudas del negocio con tus bienes personales. Si tu actividad tiene riesgo o pensás crecer bastante, quizás convenga evaluar una SAS o una SRL, que sí limitan la responsabilidad.
El paso a paso para abrirla
Abrir una unipersonal implica inscribirte en la Dirección General Impositiva (DGI) y en el BPS. Obtenés tu número de RUT, definís tu actividad y giro, y quedás habilitado para emitir comprobantes. Hoy la facturación es electrónica, así que vas a necesitar habilitarte como emisor de comprobantes fiscales electrónicos (e-ticket y e-factura). El trámite es relativamente ágil y muchos lo hacen con la ayuda de un contador, que además te orienta sobre el régimen impositivo que más te conviene.
Los impuestos: el régimen de pequeña empresa (Literal E)
Si tus ingresos son chicos, entrás en el régimen de pequeña empresa, conocido como Literal E: quedás exonerado de IRAE y pagás un IVA mínimo mensual fijo (en 2026, $5.910, con una rebaja los dos primeros años: $1.478 el primero y $2.955 el segundo). Si documentás todo por e-factura, ese IVA mínimo pasa a ser el menor entre la cuota fija y el 3,3% de lo que facturás. Podés estar en Literal E mientras tus ingresos anuales no superen 305.000 UI (unos $1.959.229 en 2026). Un detalle fino: para servicios personales puros, el encuadre en Literal E está en tensión con la norma, así que conviene confirmarlo con un contador.
Qué pasa si crecés
Si superás el tope del Literal E, dejás de pagar el IVA mínimo y pasás al régimen general: IRAE al 25% (sobre la renta ficta o real) e IVA común sobre tus ventas. Ese cambio no es en sí mismo malo —significa que estás facturando más—, pero implica más obligaciones contables, por lo que ahí un contador deja de ser opcional. Conviene tener esto en el radar desde el arranque para no llevarte una sorpresa el año en que el negocio despega.
Unipersonal, monotributo o sociedad: cómo decidir
La unipersonal compite sobre todo con el monotributo (más simple y barato, pero con topes más bajos y sin IVA) y con las sociedades como la SAS o la SRL (más caras de mantener, pero con responsabilidad limitada). La regla práctica: monotributo si facturás poco y le vendés a consumidores; unipersonal si necesitás dar IVA o superaste el monotributo; sociedad si querés proteger tu patrimonio o tener socios. Para ver los números de cada opción según tu ingreso, usá nuestra página de qué empresa abrir. Esta guía es informativa y no reemplaza el asesoramiento de un contador.