FONASA

Me quedé sin trabajo: ¿pierdo la mutualista y el Fonasa?

Si cobrás seguro de paro seguís con Fonasa; si no, la cobertura llega a fin del mes del cese y tus hijos siguen 12 meses. Después: ASSE o socio individual.

Atualizado em 13 de setembro de 2026 · por Eduardo Airaudo

¿Hasta cuándo tengo Fonasa si me despiden o renuncio?

La cobertura no se corta el día que dejás de trabajar, y tampoco dura lo que dura la indemnización. El BPS lo contesta con una regla de calendario: "Se mantendrá la cobertura Fonasa hasta el último día del mes en el que se produce la finalización del Subsidio por desempleo por despido o la desvinculación laboral". Traducido: si te despiden o renunciás el día 5 de un mes, seguís atendiéndote en tu mutualista hasta el último día de ese mismo mes, no hasta el 5 del siguiente. Si en cambio pasás al seguro de paro, la fecha que manda es la del final del subsidio, y el mes se cuenta igual. Por eso lo primero no es elegir prestador: es anotar qué día se corta la cobertura en tu caso, porque de esa fecha salen todos los demás plazos. Si tenés consultas, estudios o recetas por renovar, conviene hacerlos antes de ese último día, mientras todavía pagás las órdenes y los tickets como afiliado.

Si vas al seguro de paro, seguís con mutualista (y por eso te descuentan Fonasa)

Estar en el seguro de paro no te saca del sistema de salud. El BPS lo escribe en la página del subsidio por despido: "Los trabajadores mantienen el derecho a la cobertura asistencial del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) por el período de amparo al subsidio por desempleo, realizando los aportes correspondientes al Fonasa". Esa última parte explica algo que sorprende en el primer cobro: del subsidio te descuentan el aporte al Fonasa, igual que del sueldo, y es justamente ese aporte el que mantiene la cobertura. Mientras dure la prestación seguís en la misma mutualista, sin trámite de por medio. El corte llega después, con la regla de la sección anterior: el último día del mes en que termina el subsidio. Si todavía no sabés si te corresponde el seguro de paro, cuánto se cobra o cuánto dura según la causal, eso está en nuestra página del seguro de paro, que es la otra mitad de esta misma pregunta.

Tus hijos siguen doce meses más; tu pareja, no

Para los chicos la ley pone un colchón que casi nadie conoce. El artículo 30 de la Ley 18.731 dice que los menores de 18 años y los mayores de esa edad con discapacidad mantienen la cobertura "por un período de doce meses continuos", contados "a partir del mes siguiente al del cese de la aportación", siempre que el período de aportación "haya sido no menor a un año". Si te quedaste sin trabajo en marzo, entonces, tus hijos siguen amparados de abril a marzo del año siguiente. El mismo artículo pone el final anticipado: el beneficio "cesará si el beneficiario obtiene el mismo amparo por sí o a través de otro generante", por ejemplo si el otro padre consigue trabajo y los ampara. Lo que el artículo no incluye es al cónyuge o concubino. Si tu pareja estaba amparada por tu Fonasa, la extensión no la alcanza, así que conviene que planee su propia salida al mismo tiempo que vos.

La salida más usada: afiliarte a ASSE

Cuando la cobertura se termina, la puerta que no depende de tu bolsillo es ASSE. El trámite de afiliación que publica el Estado distingue tres modalidades: gratuita, para las personas que no superan los topes de ingresos establecidos; Fonasa, para quien sigue siendo beneficiario del sistema; y cuota ASSE, para quienes superan esos topes. Te van a pedir documento de identidad vigente, certificado de ingresos y comprobante de residencia, y se hace en los puestos de afiliación de los centros asistenciales, en los Puntos de Atención a la Ciudadanía o en la Dirección de Atención al Usuario, en Cerro Largo 1816, Montevideo. La duda que más se repite es la de los tratamientos en curso. No des por hecho que la historia clínica llegue sola al nuevo prestador: antes de que venza tu cobertura, pedí en la mutualista una copia y las recetas vigentes, y llevalas a la primera consulta. Si todavía tenés Fonasa y lo que buscás es pasarte a ASSE, las reglas están en nuestra página de cambio de mutualista.

¿Puedo quedarme en mi mutualista pagando yo?

Sí: perder el Fonasa no te obliga a irte, pero cambia quién paga. Sin el aporte, la cuota la pagás vos como afiliado individual. El precio lo fija cada institución y lo que controla el Estado son los aumentos: el Ministerio de Salud Pública publica en cada ajuste los porcentajes máximos de aumento autorizados para las cuotas de los afiliados individuales y colectivos de las mutualistas, junto con los de tickets y órdenes; el más reciente, el de julio de 2026, se publicó el 21 de julio. No publicamos un precio de cuota porque varía de una institución a otra, y un promedio te haría decidir mal. Lo que conviene es pedirle a tu mutualista, por escrito, el valor de la cuota individual que te correspondería desde el mes siguiente al corte, y compararlo con lo que te costaría ASSE según tus ingresos. Si decidís no seguir, avisalo también por escrito, así queda constancia de desde cuándo dejás de ser socio.

Qué son los "bonos", las órdenes y los tickets

En los buscadores se repite "comprar bonos de Fonasa estando cesante", y conviene desarmar la confusión porque puede costar plata. Lo que pagás en la ventanilla de una mutualista cuando pedís una consulta o retirás un medicamento no es un bono que te dé cobertura: son tasas moderadoras. El Ministerio de Salud Pública las describe como "las tasas moderadoras (tickets y órdenes) que las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) están autorizadas a cobrar a sus afiliados", con precios máximos que se autorizan por decreto. En la lista publicada el 4 de diciembre de 2025, el tope era de $ 880 sin impuestos y de $ 1.128 con IVA y timbres incluidos, y el ajuste de julio de 2026 mantuvo ese valor tope de $ 880 sin impuestos. La palabra que importa es "afiliados": una orden o un ticket es el copago de alguien que ya está afiliado, así que sin cobertura no hay orden que puedas comprar para atenderte. Si perdiste el Fonasa, primero se resuelve la afiliación, como socio individual o en ASSE, y recién después vienen las órdenes.

Si volvés a trabajar o empezás a facturar

La cobertura vuelve por la misma puerta por la que se fue: el aporte. Cuando conseguís un empleo en blanco, el Fonasa se genera otra vez con el recibo de sueldo, y lo mismo pasa con las formas de trabajo independiente que aportan al sistema. Hay dos cuidados para ese momento. El primero es el hueco: entre el último día de cobertura y el primer mes del trabajo nuevo pueden pasar semanas sin Fonasa, y ese tramo lo tenés que cubrir por tu cuenta, como socio individual o en ASSE. El segundo es no mezclar las cosas si todavía cobrás el seguro de paro: abrir una empresa o empezar una actividad puede cortar el subsidio, y la página del seguro de paro explica qué dice el BPS sobre eso antes de que te inscribas. Y si tus hijos están usando los doce meses del artículo 30, recordá que ese amparo termina apenas vuelven a quedar cubiertos por vos o por el otro padre.

Paso a paso

  1. Fijá el último día de cobertura. Es el último día del mes en que te desvinculaste o, si vas al seguro de paro, del mes en que termina el subsidio.
  2. Aprovechá el tiempo que te queda. Consultas, estudios y recetas pendientes conviene hacerlos antes de ese día, mientras seguís siendo afiliado.
  3. Pedí copia de tu historia clínica. Solicitala en la mutualista junto con las recetas vigentes, sobre todo si estás en un tratamiento que no podés cortar.
  4. Revisá la situación de tus hijos. Si aportaste al menos un año, los menores de 18 y los mayores con discapacidad siguen amparados doce meses desde el mes siguiente al cese.
  5. Elegí la salida. Pedí por escrito el valor de la cuota individual de tu mutualista y comparalo con la afiliación a ASSE, gratuita o con cuota según tus ingresos.

Preguntas frecuentes

Fuentes

Encontre o melhor preço agora

Compare a cotação do dólar em mais de 40 casas de câmbio e decida com dados, não com palpites.

Ver cotações